Antes de vender, alquilar o dar de alta los suministros, la vivienda tiene que tener cédula de habitabilidad. Y para obtenerla, debe cumplir unos requisitos mínimos que no siempre son evidentes, sobre todo en pisos antiguos o reformados.
Respuesta rápida: la cédula se obtiene si la vivienda cumple las condiciones mínimas que fija la normativa catalana de habitabilidad (el Decreto 141/2012 y sus modificaciones): superficie útil, altura libre, piezas con luz y ventilación natural, cocina y baño, instalaciones y seguridad. Las exigencias concretas dependen de la antigüedad de la vivienda y de si es una cédula de primera o de segunda ocupación, y las comprueba un técnico competente en la visita.
Qué revisa el técnico
| Aspecto | Qué se mira |
|---|---|
| Superficie útil | Que la vivienda y sus piezas lleguen a los mínimos que corresponden |
| Altura libre | Que las piezas tengan la altura mínima exigida |
| Luz y ventilación | Que las piezas principales tengan luz y ventilación natural al exterior o a un patio adecuado |
| Cocina y baño | Que existan y tengan la ventilación y las instalaciones necesarias |
| Instalaciones y seguridad | Agua, electricidad, saneamiento y condiciones básicas de seguridad |
Las cifras concretas (metros, alturas, dimensiones) están en la normativa y varían según el caso, por eso no te las damos aquí: el técnico aplica las que corresponden a tu vivienda.
Primera o segunda ocupación: no se exige lo mismo
Una vivienda que ya existía y se vuelve a vender o alquilar necesita la cédula de segunda ocupación, con unas condiciones pensadas para viviendas existentes. En cambio, una vivienda nueva, o que sale de una gran rehabilitación o de un cambio de uso de local a vivienda, necesita la de primera ocupación, con condiciones más exigentes, y a menudo va ligada a la licencia de primera ocupación del ayuntamiento.
Lo que falla más a menudo
- Dormitorios o salones sin luz ni ventilación natural (piezas interiores).
- Alturas por debajo del mínimo, a menudo por altillos o falsos techos.
- Viviendas fruto de la división de un piso grande que no se legalizó.
- Baños sin ventilación o cocinas integradas sin extracción adecuada.
- Locales convertidos en vivienda sin tramitar el cambio de uso.
Cómo se comprueba
Un técnico competente (arquitecto o arquitecto técnico) visita la vivienda, comprueba las condiciones y, si cumple, emite el certificado de habitabilidad. Con ese certificado se pide la cédula a la administración autonómica (Agència de l'Habitatge de Catalunya). Si no cumple, te explica qué hay que corregir. Tienes todo el proceso en la página de la cédula de habitabilidad.
Si quieres saber si tu vivienda pasaría la visita, cuéntanos cómo es y dónde está: te orientamos y derivamos tu caso a un técnico colaborador de tu zona.
Preguntas frecuentes
¿Qué requisitos tiene que cumplir una vivienda para tener cédula?
Los de la normativa catalana de habitabilidad: superficie útil, altura libre, piezas con luz y ventilación natural, cocina, baño, instalaciones y seguridad. Las exigencias concretas cambian según la antigüedad de la vivienda y el tipo de cédula.
¿Son los mismos requisitos para un piso antiguo que para uno nuevo?
No. Una vivienda nueva, o que sale de un cambio de uso o de una gran rehabilitación, tiene que cumplir condiciones más exigentes que una vivienda existente. El técnico aplica las que corresponden a tu caso.
¿Quién comprueba que se cumplen?
Un técnico competente (arquitecto o arquitecto técnico) visita la vivienda y, si cumple, emite el certificado de habitabilidad. A partir de ese certificado, la administración autonómica expide la cédula.
¿Qué pasa si la vivienda no cumple algún requisito?
No se puede obtener la cédula hasta corregirlo. El técnico te dirá qué falla y si se puede resolver con una obra; a veces es sencillo y a veces no.
¿Me podéis decir si mi piso cumpliría?
Cuéntanos cómo es la vivienda y dónde está: analizamos el caso y lo derivamos a un técnico colaborador que hace la visita y te confirma si se puede obtener la cédula.